La meditación es una práctica interna cuyo propósito es la introspección consciente y la relajación profunda. A través de ella, el practicante cultiva un estado de calma mental y autoobservación sostenida, que permite refinar los distintos centros energéticos y desarrollar una mayor consciencia de sí mismo.
Existen múltiples formas de meditación. En nuestra escuela trabajamos principalmente prácticas taoístas y budistas, fundamentadas en los principios de la bioenergética, donde cuerpo y mente se integran como una unidad.
La meditación potencia y profundiza la práctica de Qigong y Tai Chi en sus niveles más elevados, convirtiéndose en un pilar esencial del camino de cultivo interno. Es el espacio donde la quietud revela el movimiento interno y donde la atención transforma la experiencia.
Liberación de bloqueos mentales.
Amplificación de capacidades mentales como la concentración, la atención y la memoria.
Mejora del control, la profundidad y la consciencia de la respiración.
Profunda relajación física y mental.
Mejora en la gestión emocional.
Desarrollo de la propiocepción.
Desbloqueo y armonización de centros energéticos.
Incremento de la claridad, el equilibrio y la lucidez mental.
Aumento de la vitalidad y del flujo energético.
Estimulación de la creatividad y la intuición.
Fortalecimiento de la confianza personal y la estabilidad interna.
Cultivo de la presencia, el silencio interior y el autoconocimiento.